River se trajo un empate de San Pablo que podría haber sido victoria. La falta de fútbol no se notó y el balance en el regreso es sumamente positivo.


1. Impecable en lo físico

River jugó de igual a igual pese a la falta de actividad

Habían dudas sobre cómo iba a responder River tras un larga inactividad y la respuesta fue perfecta. No hubieron diferencias en el aspecto físico entre un equipo que no jugaba hace 190 días y otro que viene jugando segudo desde hace más de un mes.


2. Fiel a su estilo

River no dejó de presionar arriba

Si alguien pensaba que River iba a salir a defenderse por el contexto, por no jugar hace 6 meses o por la jerarquía del rival, no conoce a Gallardo. El Muñeco avisó en la semana que el equipo iba a jugar cómo sabe hacerlo y cumplió. La presión en campo rival fue constante durante la gran parte del partido.


3. Algunos puntos bajos

Nacho no pudo hacer valer su fútbol

Si bien respondió desde lo físico, era esperable que la falta de fútbol le pasara factura a los jugadores. Nacho Fernández fue el que más lo sintió, aunque tampoco Matías Suárez estuvo fino con la pelota en los pies.


4. Poco volumen de juego

Carrascal no logró hacerse de la pelota

Salvo por algunos pasajes del partido, a River le costó armar jugadas elaboradas de mitad de cancha hacia adelante. Optó por un juego más directo y acertó las pocas que tuvo dentro del área. En este sentido, se hizo sentir la falta de alternativas en el banco de suplentes, como la presencia de Juan Fer Quintero para darle otro vuelo ofensivo al equipo.


5. Contundente arriba

Álvarez, autor del segundo tanto

River no necesitó de muchas jugadas claras para dejar su marca en la red cuando en general suele ser al revés: convierte poco en relación a la gran cantidad de jugadas que genera.