El galés deberá tener cuidado en su regreso a Tottenham: a estos grandes cracks no les fue nada bien cuando volvieron al equipo donde brillaron.


1. Diego Maradona (Boca)

Maradona el día de su regreso ante Colón

Su paso por Boca entre 1981 y 1982 significó el despegue de su carrera y el trampolín a Europa. El mejor de todos los tiempos volvió a ponerse la azul y oro 13 años más tarde, a los 35 años y con más experiencia que presente. Llegó en 1995, jugó dos años y se retiró sin ganar ni un título.


2. Adriano (Inter)

Inter vio una versión completamente distinta de este crack brasileño

Se convirtió en uno de los mejores delanteros del mundo en su primera etapa en el Inter entre 2004 y 2008. Su siguiente ciclo en el neroazzurro marcó el comienzo del fin. Se peleó con Mourinho, fue cedido y de allí en más ya no sería nunca más el mismo.


3. Kaká (Milan)

Kaká en Milan en 2013, ya lejos del nivel que lo llevó a ser el mejor del mundo

El brasileño llegó a ser el mejor jugador del mundo en su primer etapa en el Milan entre 2003 y 2009. El último Balón de Oro (2007) antes de que comenzara la era Messi - Cristiano, se hizo galáctico en 2009 a cambio de 65 millones de euros. En su ciclo en el Real Madrid no llegó a dar ni el 10% de lo que dio en el Milan y terminó regresando al Rossonero en 2013. En Italia tampoco rindió y un año después regresó al Sao Paulo.


4. Javier Saviola (River)

El Conejo se dio el gusto de ser campeón de América y de la Suruga Bank

Su asombrosa aparición lo llevó a ser el pase más caro en la historia de River al ser vendido al Barcelona en 2001 por más de 20 millones de dólares. Varios grandes de Europa lo vieron pasar antes de emprender la esperada vuelta a Núñez en 2015, pero nada quedó de aquel crack. En su segunda etapa no pudo hacer ni un solo gol, fue suplente la gran parte del tiempo y decidió rescindir su contrato 6 meses después de haber llegado. 


5. Andriy Shevchenko (Milan)

Shevchenko no pudo repetir lo hecho en su primer ciclo en Milan

El mejor ucraniano de la historia se convirtió en un temible goleador a lo largo de sus 7 años en el Milan entre 1999 y 2006. Tras una venta record al Chelsea y dos años en Inglaterra, volvió ya con 32 años. La vara había sido dejada muy alta y el delantero no estuvo a la altura del desafío.