VÍDEO | Aubameyang dejó caer la FA Cup antes de levantarla

Aubameyang sostiene la FA Cup durante la celebración
Aubameyang sostiene la FA Cup durante la celebración / Marc Atkins/Getty Images
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Todos los aficionados al fútbol se rieron mucho cuando a Sergio Ramos se le cayó el trofeo de la Copa del Rey mientras los merengues lo paseaban en un autobús descapotable por Madrid, pero ya no es el único que ha hecho de esa mala fortuna un viral. El futbolista gabonés, después de firmar un doblete en la semifinal y otro en la final para dar al Arsenal el título, fue el encargado de levantar la FA Cup, pero en el momento clave la copa pasó de sus manos al césped de Wembley.

El conjunto 'gunner' se impuso por dos goles a uno al Chelsea en la final de una FA Cup muy londinense después de que ambos dejasen fuera a los dos equipos de Mánchester. Los 'blues' se adelantaron gracias al tanto de Christian Pulisic, pero las desgracias se cebaron con los de Lampard. Primero Azpilicueta cometió un penalti que transformó Aubameyang, después el navarro se lesionó y tras el descanso el estadounidense corrió la misma suerte.

Entonces el delantero africano hizo el segundo y cuando el Chelsea trataba de recuperarse una decisión un tanto extraña por parte del árbitro terminó con Mateo Kovacic en el vestuario. Lampard intentó igualar el encuentro con sus cambios y cerca estuvo en el asedio final a la portería de Emiliano Martínez, pero todos sus ataques quedaron en nada.

La FA Cup terminó en el suelo para sorpresa y risas de los jugadores
La FA Cup terminó en el suelo para sorpresa y risas de los jugadores / Catherine Ivill/Getty Images

Y así se llegó al final del partido, que se alargó más allá del minuto cien, y Mikel Arteta le ganó la partida, y el trofeo, a Frank Lampard. La imagen de la tarde llegó justo a la hora de levantar la FA Cup, Aubameyang se aproximaba a sus compañeros con la copa entre las manos cuando se soltó la peana, lo que hizo perder el control al gabonés, que solo pudo ver cómo caía al suelo. La reacción tanto del delantero como de sus compañeros no tuvo desperdicio y al final el trofeo, un poco cambiado, fue alzado al cielo de Londres, como cada año.