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¿Qué hace en Argentina? Salvio, el jugador de nivel europeo con el que Boca marca la diferencia

Eduardo Salvio
Eduardo Salvio, la figura de Boca Juniors. | Pool/Getty Images

Tener 10 goles en 11 partidos disputados en un año sería un número impresionante para cualquier centrodelantero del planeta, con el objetivo de seguir ayudando a su equipo a ganar partidos.

Si a esto le sumamos que, quien mantiene esa cifra en Boca Juniors no ocupa la posición de “9”, y además de ese registro contribuye enormemente en la gestación de juego y es el más desequilibrante de todo el plantel, estamos ante algo magnífico.

Eduardo Salvio es la bandera del equipo Xeneize en esta Copa Libertadores de América, con cinco goles en la competencia y tres de ellos tras el retorno a la actividad, dos ante Libertad y el de ayer frente al DIM.

No es casualidad que nadie haya convertido goles post parate salvo él, tampoco llama la atención saber que con sus conquistas le otorgó los seis puntos que se pusieron en juego en ambos encuentros como visitante.

Todos conocemos la faceta de Salvio en el mano a mano, con su habilidad en velocidad y su capacidad en el uno contra uno que le simplifica los problemas al equipo.

Sin embargo, a esas virtudes el “Toto” le agregó mucho gol (son 13 en total en el club, en 27 encuentros), que cada vez son más importantes porque sus compañeros Franco Soldano y Carlos Tevez, los más responsables a la hora de tener que convertir por ser delanteros (Ramón Ábila está lesionado), no están pudiendo aprovechar sus ocasiones.

El hombre de 30 años, quien estuvo casi diez en Europa vistiendo las camisetas de Atlético Madrid y Benfica, se muestra maduro, entendiendo los tiempos de cada partido para saber cuándo correr y cuándo regular, y con una sabiduría enorme de sus múltiples variables, además de aquella cuota de suerte necesaria para que todas las pelotas le queden a él.

Con el “Apache” y el “Toto” en buenas condiciones físicas, Boca está capacitado para pelearle la Copa Libertadores de América a cualquiera.

Si se tuvo que alejar de Europa por las lesiones y decidió jugar en Boca por su fanatismo con el club, ese combo resulta ser ideal en su brillante actualidad, rezando para que ninguna molestia le aparezca de acá al futuro.

Tanto el entrenador Miguel Ángel Russo, como Leandro Somoza, a quien le toca dirigir la batuta en este momento, más Juan Román Riquelme y todos los fanáticos del club boquense, se pueden quedar tranquilos: así como en sus festejos, Salvio tiene todos los trucos. ¿Le alcanzará para gritar campeón?