Pasen, fanáticos, los estábamos esperando: la vuelta del público le hará bien al fútbol argentino

Una pareja de River y Boca se abraza en el funeral de Maradona.
Una pareja de River y Boca se abraza en el funeral de Maradona. / Rodrigo Valle/Getty Images
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La vuelta de los hinchas a los estadios en el fútbol argentino es un hecho: la ministra de Salud Carla Vizzotti confirmó que a partir del 1 de octubre estará habilitada la presencia de público en los partidos de AFA, en principio con un aforo del 50%.

Un año y seis meses fue el tiempo transcurrido entre el último partido en nuestro país sin público, el 3-0 de Boca sobre DIM por la Copa Libertadores del 10 de marzo de 2020, y el 3-0 de la Selección Argentina frente a Bolivia en el Monumental por las Eliminatorias Sudamericanas, el 9 de septiembre de 2021.

En medio de ello, muchísima incertidumbre primero por los efectos del coronavirus, el aislamiento obligatorio y las medidas determinadas, luego por empezar a observar que en otros países la vuelta del público a los eventos deportivos ya era un hecho, y finalmente por notar que ya se estaban realizando en Argentina eventos de otro tipo, incluso en espacios cerrados, con aforo y que en el fútbol no había noticias al respecto.

¿Por qué se tardó tanto en tomar la decisión, si los estadios son al aire libre y se había demostrado con encuentros internacionales que la gente podía concurrir tranquilamente a ver a su equipo? ¿Por qué la cantidad de 'allegados' cada vez era superior y nadie quería poner las manos en el fuego para dar el siguiente paso? ¿Acaso los dirigentes de las instituciones estaban cómodos con esta medida?

Son cuestiones de las que podemos sospechar pero seguramente nunca tendremos la certeza, ya que los directivos lo negarán una y otra vez ante el reclamo del público, quienes incluso han continuado pagando las cuotas de socio, los abonos pertinentes y demás requisitos en cada entidad para poder tener prioridad una vez que se tomara la necesaria decisión.

El retorno de la gente a la cancha es lo más sano que podía ocurrir. No solo por la cantidad de personas infectadas va bajando día a día y afortunadamente tenemos un gran porcentaje de vacunados, sino por el humor del fanático que sueña con volver a alentar a su equipo, ir al lugar de siempre en la cancha, cruzarse con los mismos desconocidos que en esos 90 minutos se convierten en tus hermanos, y experimentar nuevamente ese ida y vuelta de emociones tan especial en el lugar de los hechos. Ni más ni menos.

Que sea con pasión, que sea con familia, que sea con amigos. Que sea con alegría y felicidad. Que no sea con violencia ni enfrentamientos. Que sea ese fútbol argentino con público que tanto anhelamos. Y que sea un paso más para demostrar que se puede volver a jugar con hinchas locales y visitantes. Que sea.