La vez que Pablo Escobar quiso matar al Tigre Gareca pero le terminó perdonando la vida

Pablo Falcones
Ricardo Gareca
Ricardo Gareca / Wagner Meier/Getty Images
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En febrero de este 2021, Ricardo Gareca ha cumplido 63 años. Sin embargo, hace casi 3 décadas su destino podría haber sido otro completamente distinto debido a que era jugador del América de Cali. ¿El fútbol puede ser mortal?

En este caso, sí. Todo debido a la pasión que sentía por este deporte Pablo Escobar, posiblemente el narcotraficante más famoso de la historia y uno de los mayores asesinos de la humanidad. Una pasión que a nivel de clubes predicaba por el Independiente de Medellín, eterno rival del América de Cali y que juntos son los dos grandes clubes de Colombia.

El cártel de Cali era el gran enemigo del cártel de Medellín, señal inequívoca de que esa rivalidad entre ciudades iba más allá del fútbol. Los caleños pusieron en una ocasión una bomba que mató a parte de la cúpula de Escobar, y una de las venganzas que planteó el patrón fue atentar contra la vida de las estrellas del América de Cali. De todas ellas, la más brillante era Gareca.

Uno de los ex sicarios de Escobar, llamado John Jairo Velásque 'Popeye', relata cómo fueron aquellos años: "Pablo Escobar tenía en cuenta a todos los jugadores de América de Cali, estábamos en guerra. Y Ricardo Gareca siempre estuvo en la mira del patrón, pero nunca llegaron a él"

"Su amor por el fútbol lo salvó. Tras el atentado contra la familia de Pablo, se contempló poner una bomba contra los jugadores" continúa Popeye. Gareca, que es el actual seleccionador de Perú, jugó en el América de Cali entre los años 1985 y 1989, época en el que la tensión entre los cárteles de esa ciudad y de Medellín alcanzó su clímax. Por suerte nunca se llegó a atentar contra su vida.

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