El Barcelona se impuso al Getafe en su peor partido de la temporada. Los culés no dominaron el partido y cayeron en el juego lento azulón.
Pese al mal nivel de juego, los culés ganaron, esto evidencia que también hubo aciertos en los partidos.
1. Juego entre líneas

El juego entre líneas del Barcelona marcó las diferencias. Los culés no dominaron la posesión como acostumbran, pero si fueron decisivos cuando cayeron en los espacios entre el centro del campo y la defensa. En el primer tanto, Memphis Depay se descolgó y apareció por detrás de los centrocampistas para servir un pase al hueco a Jordi Alba. En el segundo, fue Frekie De Jong el que se coló en el espacio y asistió a Memphis para que el neerlandés marcara.
2. Efectividad

Los grandes equipos ganan cuando juegan mal porque siguen siendo fiables. Y el Barcelona es un gran equipo. Disparó tres veces y marcó dos goles.
Sin embargo, es un partido que, más allá del resultado, genera más críticas que elogios.
3. Falta de solidez defensiva

El Barcelona necesita carácter y dureza en la línea defensiva. Emerson y Lenglet estuvieron muy blanditos y permitieron que el Getafe creara oportunidades de peligro. Solo Araújo demostró solvencia atrás.
4. Ritmo de juego muy lento

El partido se jugó al ritmo que quiso el Getafe. Los culés no consiguieron mover el balón con rapidez y el juego se atascó en un ritmo lento y soporífero, solo acelerado con algún tiro lejano del conjunto dirigido por Míchel. El Barcelona no solo no dominó, sino que, ofensivamente, fue inferior.
5. El planteamiento de Koeman

Koeman se equivocó en el planteamiento del partido. Falló al poner a Emerson como titular y también erró con los cambios, lejos de arreglar el partido, lo durmieron todavía más. Para colmo, cambió a Griezmann por Mingueza en los últimos minutos.
