La iniciativa #BlackLivesMatter hace ya varios años que se puso en marcha en Estados Unidos como respuesta a las sucesivas muertes de afroamericanos a manos de la policía, pero el asesinato de George Floyd y su repercusión mediática ha llevado a que esta marea de protestas se haya expandido alrededor del mundo.
En el mundo del deporte, y sobre todo en la vuelta del fútbol tras la cuarentena, hemos visto numerosos gestos tanto de los equipos en general como de los jugadores y son muchos los que se han pronunciado al respecto.
El último en hablar y condenar lo sucedido fue Pep Guardiola, que no se cortó a la hora de señalar a "los blancos" como culpables durante varios siglos en la rueda de prensa posterior al duelo del Mancheser City y el Arsenal: "Los blancos deberían pedir perdón por la forma en la que hemos tratado a los negros durante 400 años. Me da vergüenza lo que los blancos han hecho". El técnico español señaló además que todos los gestos son importantes: "Tenemos que hacer muchas más cosas por los negros de las que hemos hecho hasta ahora. ¿Cómo pueden las personas pensar que son diferentes?".
La Premier League ha sido la primera gran liga que se ha sumado al movimiento #BlackLivesMatter de manera colectiva con la decisión de jugar la primera jornada en esta vuelta del campeonato con unas camisetas especiales. Los jugadores de los equipos que jugaron ayer lucieron su dorsal habitual, pero en lugar de sus nombres en todas las camisetas figuraba el lema y antes de cada encuentro se guardó un minuto de silencio que en su mayoría respetaron arrodillados.
No es el primer gesto de este tipo que vemos en el regreso del fútbol europeo. Primero fueron jugadores como Liliam Thuram, Weston McKennie, Jadon Sancho y Achraf Hakimi en la Bundesliga y el pasado fin de semana Marcelo, jugador del Real Madrid, se arrodilló y alzó el puño para celebrar su tanto frente al Eibar.
