El partido más insólito de la historia: gol en contra de Barbados frente a Granada para sumar diferencia de gol

Quim Ferré
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Barbados y Granada se citaban en un encuentro decisivo para la siguiente ronda de un torneo que permitía clasificarse para la CONCACAF Gold Cup hasta 2017, momento donde dejó de disputarse para incluir a las selecciones en la CONCACAF Nations League.

El 27 de enero de 1994 se dio una situación rocambolesca en la resolución del Grupo 1. Era la última jornada del triangular entre Barbados y Granada, que ya habían cumplido sus compromisos ante Puerto Rico perdiendo (0-1) y ganando (2-0), respectivamente. En la contienda decisiva, los barbadenses necesitaban imponerse por dos tantos para acceder a la siguiente fase.

Hasta aquí todo se entiende fácilmente. No obstante, existía una particularidad en el formato del torneo. En caso de empate, los encuentros se resolvían con un gol de oro en la prórroga que valía doble. Así fue como Granada se impuso a Puerto Rico. El partido entre Barbados y los granadinos comenzó con los primeros logrando la ventaja que necesitaban en el electrónico (2-0), pero posteriormente se vio a los rivales reducir diferencias en el minuto 83, quedando 2-1, resultado que no le alcanzaba a Barbados.

Con esa derrota provisional (2-1), los granadinos eran equipos de la siguiente fase, motivo por el que mutaron su planteamiento a uno muy conservador con la misión de aguantar el resultado. La lógica invita a pensar que Barbados, con la necesidad de anotar otro tanto en poco tiempo, volcaría sus esfuerzos en la parcela ofensiva. Pero no fue así.

Terry Sealey y Horace Stoute, zaguero y cancerbero barbadense, respectivamente, decidieron pasarse el esférico y el primero se anotó un tanto en propia meta. ¿Por qué? Porque así Barbados tendría una prórroga para tratar de firmar un tanto con el doble de valor, puesto que en la prórroga así estaba fijado por la normativa.

Los futbolistas de Granada tardaron en asimilar lo sucedido y trataron de emular la táctica. Al final, una derrota por un tanto les clasificaba. Aquí es cuando se produjo la surrealista situación: los jugadores de Barbados defendieron ambas porterías para asegurarse de que se llegaba a la prórroga y lo terminaron consiguiendo. Una situación insólita, los jugadores de Granada intentaron convertir gol en cualquiera de las dos porterías, pero los de Barbados protegieron ambos arcos y no permitieron que esto sucediera.

Ya en el tiempo extra, Trevor Thorne se encargó de anotar para Barbados y lograr así la victoria (4-2) y el pase a la siguiente fase. Se trató de un partido muy polémico, no es para menos, pero Barbados supo aprovecharse de una normativa peculiar y hacerla jugar en su favor al ver que no podía anotar antes del final del tiempo reglamentario. Tras el encuentro, el ex seleccionador del combinado granadino, James Clarkson, mostró su contrariedad del siguiente modo:

"Me siento engañado. La persona que ideó estas reglas debe ser un candidato para el manicomio. El juego nunca debe jugarse con tantos jugadores en el campo confundidos. Nuestros jugadores ni siquiera sabían en qué dirección atacar: nuestro campo o el suyo. Nunca había visto pasar esto antes. En el fútbol, se supone que debes anotar contra tus oponentes para ganar, no para ellos".

Barbados no pudo ganar ningún encuentro en la siguiente fase de grupos, empatando ante Dominica (1-1) y Guadalupe (2-2), además de la derrota intercalada (2-0) ante Trinidad y Tobago, que terminaría coronándose al golear (7-2) a Martinica en la final más adelante. Esta edición del extinto torneo, celebrado entre 1989 y 2017, dejó una historia surrealista que recordamos en el día de hoy.

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