El milagro que le daría LaLiga al Barcelona

Levante v FC Barcelona - Messi
Levante v FC Barcelona - Messi / Soccrates Images/Getty Images
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La sinceridad es esencial en todo texto, así que lo primero y más importante es aclarar que la conquista del título de LaLiga por parte del Barcelona es más utópica que realista.

Al los culés le quedan por delante dos rivales que a priori parecen asequibles, pero ese no es el problema. Si los de Koeman quieren ser campeones deberán ganar sus dos partidos, que el Real Madrid pierda uno de los tres que le quedan (no parece descabellado ni mucho menos), y que el Atlético de Madrid no consiga la victoria en ninguno de los dos que le restan.

Antoine Griezmann, Ronald Koeman
Levante v FC Barcelona - Griezmann / Soccrates Images/Getty Images

Lo complicado sin ninguna duda será evitar que los colchoneros logren al menos tres puntos, más aún sabiendo que son Osasuna y Valladolid sus próximos duelos. 

La temporada para el Barça no ha acabado todo lo bien que se pretendía, y tal vez es el momento de intentar finiquitar la liga lo antes posible para poder centrarse en los aspectos verdaderamente importantes: la renovación de Messi, la continuidad o no de Ronald Koeman y la renovación de la plantilla para la temporada que viene.

El técnico holandés tiene todas las papeletas para continuar dirigiendo el Barça al menos una temporada más, y algunos fichajes como el de Depay o Eric García, parecen estar más cerca que nunca. Esto convierte el tema de la renovación del astro argentino en el principal quebradero de cabeza de los culés.

Haber conseguido ganar LaLiga habría supuesto un plus de ánimos y ganas para Messi, pero acabar la temporada a un nivel tan pobre puede ayudar a Leo a decantarse por el inevitable adiós que lleva tantos años atormentando a los barcelonistas.

Lionel Messi
Levante v FC Barcelona - Messi y De Jong / Soccrates Images/Getty Images

Antes de centrarse de lleno en estos temas, el Barça deberá, al menos, dar la cara y conseguir seis puntos en las dos jornadas que restan. Ganar la liga es prácticamente imposible y los culés lo saben, pero dejarlo todo en el campo se antoja obligatorio.