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El Barcelona tiene que atajar el incidente Griezmann-Dembélé y Japón de raíz

Miguel A. Sánchez
Antoine Griezmann y Ousmane Dembele
Antoine Griezmann y Ousmane Dembele / Fran Santiago/Getty Images
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El Barcelona hace ya varios años, tal vez demasiados, que pasó de ser més que un club a convertirse en un circo. Y no contentos con ello, cada vez les crecen más los enanos. Por si la crisis económica e institucional que atraviesa el conjunto blaugrana no fuera suficiente, esta semana se ha añadido la crisis racial, a raíz de un vídeo en el que, según parece, Dembélé y Antoine Griezmann se mofan de unos trabajadores nipones. Los culés no pueden dejarlo pasar y tienen que tomar medidas.

Hay dos razones por la que tomar medidas. La primera es más importante, mucho más allá de corrección política, imagen y valores, es la económica. El Barcelona tiene numerosos y muy cuantiosos acuerdos con patrocinadores japoneses que ya han hecho pública su molestia. El Barcelona es un equipo Konami (Pro Evolution Soccer) con patrocinio de Rakuten, todopoderosa empresa japonesa. En el contexto actual de crisis económica deportiva, sobre todo en el club del Camp Nou, no pueden permitirse perder grandes anunciantes. Tomar medidas, una sanción ejemplar o cualquier otra acción daría un impulso a su relación y cerraría acuerdos. Dejarlo pasar podría ser el jaque mate a las arcas blaugranas.

La segunda razón, obviamente, son los valores e imagen del club. El fútbol es mucho más que un deporte y, entre otras muchas características, es un ejemplo. Pese a que la burla haya sido inocente, ha existido, y problemas como estos hay que atajarlos y no se pueden permitir. Si quieres representar els valors tienes que demostrarlo en tu día a día y a rajatabla, incluso en acontecimientos que consideres “una tontería”.

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