Cinco refuerzos desastrosos que nunca nadie entendió por qué llegaron al fútbol argentino

1. Fabián Bordagaray a River

El error más grande de la gestión de Daniel Passarella fue haber subestimado la situación del equipo en el semestre previo al descenso. En aquel mercado de pases el único jugador que llegó al club fue el ex-San Lorenzo, un delantero que claramente no estaba a la altura del club ni del desafío. Su paso por River quedó marcado por ese hecho.

2. Marcos Brítez Ojeda a Racing

Ricardo Caruso Lombardi tenía la costumbre de llevar jugadores poco conocidos (salvo por él) del ascenso a los clubes que agarraba en Primera y ese fue el caso de Brítez Ojeda, quien llegó desde Tristán Suárez a Racing en el año 2009. Jugó pocos partidos antes de partir a Huracán. Luego pasó por Independiente Rivadavia, Talleres, Los Andes, Altos Hornos Zapla y Almirante Brown.

3. Juan Manuel Martínez a Independiente

Independiente se quedó con una imagen muy antigua del Burrito porque de otra manera no se entiende por qué lo fue a buscar en la temporada 2017/18 tras su paso por la MLS. Apenas jugó 14 partidos en los que marcó un gol y se fue a Agropecuario en el Nacional B.

4. Hernán Grana a Boca

El gran capricho de Bianchi en su pobre tercer ciclo. ¿Qué hizo Grana para llegar a Boca? Pocos lo saben, pero el Virrey lo pidió con fuerza y los dirigentes se lo trajeron desde All Boys.Resistido desde el minuto 0, nadie lo extrañó cuando se fue al Columbus de la MLS a fines de 2014. 

5. Felix Orode a San Lorenzo

Los africanos que llegan al fútbol argentino suelen ser una apuesta que rara vez hasta el momento ha tenido éxito. Tal fue el caso de Orode en San Lorenzo en el año 2009. Jugó poco y nada y a los pocos meses ya estaba en Nueva Chicago. Hoy juega para Gimnasia de Mendoza.