En cada partido que Gimnasia y Esgrima de La Plata debe afrontar, los diferentes elencos rivales se rinden ante los pies de Diego Maradona. No está mal reconocerle al DT del 'Tripero' todo lo que le dio al fútbol argentino. Sin embargo, ​el sillón y todo el acto de ceremonia le quitan seriedad al partido que vendrá después.


Faltaban pocos minutos para que Independiente y Gimnasia comenzaran su partido. Lo ganó el 'Lobo' con un gol agónico. Diego Maradona festejó y los hinchas del '​Rojo' se fueron molestos. Todo eso fue típico de un encuentro de fútbol que pertenece a la élite del fútbol argentino. Sin embargo, en casi todas las funciones del 'Lobo' ocurre un evento previo que le quita seriedad a la cuestión.

Daniel Bertoni,Ricardo Bochini,Diego Maradona,Miguel Santoro,Ricardo Pavoni

¿A qué hacemos alusión? A la alabanza exagerada hacia Diego Maradona. Es cierto que 'Pelusa' le ha dado muchísimo al país 'albiceleste'. Pero en tiempos donde el fútbol es tan vertiginoso y se ponen muchos intereses deportivos en juego, rendirle culto como si fuese un Dios y regalarle un sillón que queda desproporcionado estéticamente respecto al banco de los suplentes es cuanto menos ridículo.


Se le quita seriedad a los partidos. Rosario Central no le ha hecho homenajes y todo fue más natural. El folclore se vivió de la forma en la que los argentinos lo respiramos. Boca Juniors sólo le dará una plaqueta en reconocimiento y luego Maradona se marchará al banco de suplentes como cualquier otro entrenador. Y eso es lo que hay que hacer.

Diego Maradona

Los partidos están para jugarlos y la adulación exagerada sólo le saca importancia a lo que vendrá después. Maradona estaba recibiendo halagos en el campo de juego mientras Independiente salía al campo para saludar a su gente. Y los jugadores pasaron desapercibidos. La gloria ya la tuvo en su momento, y fue en 1986.