​La expresión 'coger galones' es una de las más típicas dentro del mundo del deporte pues significa cobrar importancia, dar un paso al frente, subir de rango en su origen puramente militar. Y eso es precisamente lo que tiene que hacer el extremo brasileño en la actual situación del ​Real Madrid, hacerse con un papel principal y asumir la responsabilidad de llevar hacia adelante al equipo, y en el duelo contra el Manchester City tendrá la primera oportunidad.



Aún no sabemos si Zinedine Zidane apostará por él para configurar su once inicial, pero está claro que con la escasez de efectivos con los que cuenta el técnico y la necesidad de buscar alternativas que supondrá el enfrentamiento frente a los ingleses, Vinicius tendrá minutos. Será entonces, cuando esté sobre el césped, sea de inicio o saltando desde el banquillo, cuando deba dejar escapar todo su desparpajo para volver a mostrar su mejor versión.


El carioca tendrá que hacerse el dueño de la banda con su desborde por bandera para marcar diferencias ante un rival que no le pondrá las cosas nada fáciles a los blancos y convertirse en un revulsivo, como lo intentó ser ante el Levante, que descoloque los planes de Guardiola. Vinicius deberá mostrar la misma cara que el pasado curso a estas alturas, cuando se erigió como una de las pocas luces en un momento de grandes sombras, cuando se echó al equipo a la espalda y confirmó el gran futbolista que es, y que puede llegar a ser.



La desafortunada lesión de ​Hazard, la relegación de Rodrygo al filial y el mal momento de Gareth Bale hacen de ésta una oportunidad de oro para lucirse, para ganarse la confianza de 'Zizou' y hacerse un hueco en el once. Vinicius tiene que aprovechar la ocasión, convertirse en el mejor socio de ​Karim Benzema y juntos llevar al equipo a la victoria tanto en la ​Champions League, como en el Clásico y el resto de compromisos que vienen por delante. Vinicius debe coger galones y ser el mejor teniente del general Zidane.