Mateu Lahoz

Las 12 reglas más extrañas del fútbol que nadie conoce

1. Tiro libre y gol en propia

Mucha gente desconoce, porque es una situación bastante inusual, lo que sucede si un futbolista saca un tiro libre y en ese disparo el balón entra en su propia portería. Es decir, si pretende pasársela a su portero y este no la detiene antes de que cruce la línea de gol. Lo primero que se piensa es que es gol legal para el otro equipo, pero no. En ese caso sería córner a favor del equipo contrario, a no ser que la tocase el portero antes, lo que si figuraría como gol en propia puerta.

2. Gol de saque de banda

Y ¿que pasaría si un jugador marca gol desde el saque de banda?. Si por un casual un futbolista ejecuta un lanzamiento tan potente que alcanza la portería, nadie acierta a tocar el balón y se cuela al fondo de la red, el tanto quedaría invalidado y sería saque de puerta para el equipo rival. Sucede lo mismo con los libres indirectos si ningún futbolista toca el balón antes de que el lanzador marque gol.

3. Tiro libre indirecto dentro del área pequeña

Un tiro libre no puede sacarse dentro del área mas cercana a la portería, pero si hay situaciones en las que se pueden producir tiros libres indirectos. Este suceso se producirá con sanciones por gestos o insultos, es decir, todo aquello que no implique contacto entre futbolistas, pero sea castigable y castigado, o también con la norma de los seis segundos, que no suele sancionarse. En ese caso la falta deberá ejecutarse desde la frontal de ese área pequeña lo más cerca de la posición donde se sancionó la situación.

4. Penaltis al palo

Un futbolista que ejecuta un disparo desde el punto de penalti no puede aprovecharse del rechace si el balón golpea en el palo, en caso de hacerlo sería posesión para el equipo contrario. Esto es así porque se considera el palo como un objeto neutro y la situación es la misma que si el jugador golpea el balón una vez y vuelve a chutar de nuevo desde una posición más adelantada. Tendría que ser otro futbolista del mismo equipo quien disparase, por eso se puede "pasar" el balón a un compañero como Messi y Suárez.

5. Equipos con menos jugadores en las tandas de penaltis

Si un partido llega al final con empate y se tiene que decidir desde el punto de penalti, ambos conjuntos tienen que tener el mismo número de jugadores. Esto implica que si uno de los equipos había recibido dos expulsiones y se había quedado con nueve futbolistas, por ejemplo, el otro deberá retirar de los lanzamientos a dos de sus jugadores, y tras los nueve primeros lanzamientos, si se llegase, se volvería a empezar.


Esto se hace realmente para no perjudicar al equipo que no ha visto ninguna tarjeta roja, pues tendría que lanzar probablemente con dos futbolistas menos experimentados, mientras que el equipo con nueve volvería a poder disparar con sus especialistas.

6. La red de las porterías no es obligatoria

Nunca habréis visto un partido oficial en el que las porterías no cuenten con una red trasera, y es habitual ver cómo los asistentes acuden a revisar que la misma esté bien instalada. Sin embargo, el uso de las redes es totalmente opcional como una ayuda para saber si el balón ha entrado, y se ha quedado dentro de la portería, o no. La red no forma parte del juego.

7. Los palos pueden no ser circulares

Del mismo modo que la red es un elemento opcional, los palos de las porterías no tienen por que tener todos forma de cilindro perfecto. El reglamento internacional recoge que los postes pueden ser circulares, cuadrados, rectangulares e incluso elípticos, pero la forma mas repetida es la redonda por pura física.

8. Un espontáneo evita un gol

Si una persona o cualquier otro agente evita que un balón cruce la línea de gol, nunca sería gol, pero se pueden dar dos situaciones:


La primera es cuando se trata de una persona perteneciente al club "beneficiado" de la acción, ya sea un recogepelotas, un miembro del cuerpo técnico o un aficionado que visiblemente porta los colores del equipo. En caso de ser dentro del área sería penalti y si fuese fuera, libre directo.


La segunda es cuando se trata de una persona ajena al equipo, un objeto o un animal, en cuyo caso sería bote neutral, o con las nuevas normas, balón a tierra con el equipo que atacaba como receptor del balón.

9. Las medidas de un campo de fútbol

Las dimensiones de un terreno de juego no tienen una longitud ni una anchura exactas por lo que los diferentes campos de fútbol homologados alrededor del mundo pueden tener medidas diversas. El largo de un campo tiene que ser mínimo de 90 metros y máximo 120, mientras que a lo ancho la distancia varía entre los 45 y los 90 metros, es decir, un campo puede ser dos veces más ancho que otro. O un campo puede medir lo mismo de largo que de ancho.

10. El lanzador de un penalti puede ser asistido dentro del campo

Si un equipo cuenta con un lanzador habitual de penaltis y no quiere que sea otro quien lo lance, pero el experto siente molestias, las asistencias del club pueden acceder al terreno de juego para tratarle y que así pueda disparar.

11. El ganador del sorteo inicial elige campo o balón

¿Quién no ha jugado con los amigos y se ha jugado el saque y el campo con el lanzamiento de una moneda?. Pues hasta hace muy poco eso era un mito. Antes de la introducción de la normativa más reciente, el ganador del sorteo elegía en que campo quería comenzar el partido y el perdedor siempre era el que sacaba. Ahora si que se puede decidir que escoger.

12. El árbitro amonesta al banquillo

El árbitro, tras la introducción de las últimas normas, ha pasado de amonestar verbalmente a los miembros del banquillo a hacerlo con tarjetas amarillas. Eso es algo que todos conocen. Sin embargo, lo que probablemente es menos conocido es que si el colegiado desconoce quien merece la tarjeta amarilla por su acción y desde el banquillo no se lo aclaran, será el entrenador quien sea amonestado.