​Hace no mucho, en 2012, el Club Deportivo Mirandés, capitaneado por Pablo Infante, el trabajador bancario más querido de España, fue el equipo de todos en la Copa del Rey. En aquel entonces, el formato era el de doble partido, por lo que era difícil ver sorpresas como un equipo de Segunda B en semifinales de Copa y supuso un alivio a la monotonía de ver siempre a los mismos equipos en las últimas rondas.

Zaragoza v Mallorca - Copa del Rey: Round of 32

Hoy, 8 años después, el aficionado al fútbol ha recuperado la expectación por la Copa del Rey. Solo en la jornada del jueves, cuatro equipos de ​Primera División fueron eliminados contra un rival de menor categoría. Y de los 16 equipos que participarán en los octavos, solo 10 juegan en Primera. Con el antiguo formato es cierto que tendría más valor ver estas hazañas, como también lo es que serían mucho más improbables.

Alvaro Garcia,Jose Pozo

El nuevo formato ha demostrado en una sola ronda que todo son ventajas para todos los agentes. Los jugadores terminarán menos cansados la temporada ; los clubes modestos verán cómo se convierten en protagonistas un tiempo y cómo pueden acabar ganando más dinero si superan más rondas; los grandes valorarán más el torneo; y los aficionados mantendremos la tensión de la incertidumbre, ahora real, de quién llegará a la final.

FBL-ESP-CUP-CULTURAL LEONESA-ATLETICO

Aún queda mucho para la conclusión del torneo, pero se puede decir que ha sido un éxito el cambio. Todavía podría mejorarse más: el doble partido se mantiene en semifinales, y el sorteo no puro que impide a los equipo de Segunda División y menor enfrentarse a adversrios de idéntica categoría parece una forma de contentar a los grandes clubes que cómodos con el anterior formato. Pero a pesar de todo, los cambios se han mostrado eficaces y han convertido un torneo que solo importaba si no se ganaba en un objetivo real.