El volante ofensivo del equipo francés continúa siendo uno de los puntos más destacados del elenco parisino y le pone presión a Lionel Scaloni. Con esta calidad de partidos, ¿qué pasará con su futuro en la selección argentina?


Ángel Di María es uno de los futbolistas más destacados de Paris Saint Germain. Desde 2015 a la fecha, 'Fideo' se ha transformado en uno de los jugadores mejores considerados por la afición francesa. ¿Casualidad? No, para nada. Todo lo contrario: es determinante en la ofensiva del equipo y aporta su experiencia y jerarquía para doblegar defensas rivales.

Cuesta imaginar que, a sus 31 años y con mucho camino por recorrer, su relación con la selección argentina de fútbol deje de tener efecto para pasar a hablar de él como pasado. Es verdad que las lesiones le han jugado una mala pasada y en los partidos importantes no ha podido estar debido a ello, pero negar las condiciones de Di María es poco menos que no entender de fútbol.


Con su sello característico, desbordando por las bandas y asociándose tanto con volantes de contención como con atacantes empedernidos, el futoblista rosarino debe tener una estructura de juego sólida que le permita explayarse. ¿Quién puede negar que los últimos años de la selección argentina han sido una partida frustrada de ajedrez en la que las piezas avanzaban sin premeditación alguna?

Angel Di Maria

Ni Lionel Messi encuadraba en este elenco que sufrió cambios de rumbo, de estilos y de no saber a qué se jugaba. Ahora, con Scaloni, todo parece ser más ameno y el elenco albiceleste tiene un sello característico: la posesión de balón y el juego 'sin revolear' el balón. Acá podemos darle una chance a Di María: no desprestigiemos a 'Fideo'. Con un equipo, él sin dudas será bastión fundamental en el ataque argentino para buscar un anhelado título oficial.