La travesía de ​Diego Armando Maradona fue tan intensa como efímera: apenas 72 días y ocho partidos duró su aventura como entrenador de ​Gimnasia y Esgrima La Plata, club del que se despidió ayer en un acto de "lealtad" por la no continuidad de Gabriel Pellegrino, actual presidente de la institución y responsable de su llegada.


Más allá de la lluvia de homenajes que recibió en cada estadio que pisó y el amor que recibió por parte de todos los hinchas, en materia deportiva el retorno al ​fútbol argentino tras nueve años no fue positivo para el "10", quien abandona el barco en medio del camino y deja una sensación agridulce tanto para sus dirigidos como hacia el público "Tripero".


¿Y ahora? Su apoderado Matías Morla ya se encuentra dialogando con Christian Bragarnik, el agente más poderoso de la Argentina y responsable de su llegada al Dorados de Sinaloa, para encontrarle nuevo destino al astro.


Precisamente los dirigentes del "Gran Pez", institución en la que Maradona llegó a dos finales para ascender a la Primera División de México, se volvieron a mostrar interesados en contar con los servicios de Diego, aunque por ahora esa opción no corre ya que su deseo es continuar en la Argentina.


Con Argentinos Juniors descartado (al menos por ahora, ya que desde el club confirmaron que no negociarán con nadie mientras haya un técnico en el cargo), la posibilidad más viable es la de Godoy Cruz de Mendoza.


Los motivos son variados: la provincia es del agrado del Diez, su ayudante Sebastián Méndez conoce el club a la perfección y es una institución en la que se puede trabajar tranquilo y sin demasiadas presiones. ¿Lo seducirán?