Durante el mercado de piernas veraniego Héctor Herrera tomó la decisión de decirle adiós al FC Porto de Portugal, club en el cual se volvió todo un ídolo, portando el gafete de capitán y entregando un título de Primeira Liga y dos Supercopas, para enrolarse en uno de los equipos más importantes del mundo, el ​Atlético de Madrid.



Ya una vez instalado en España, el ex de Tampico Madero no ha tenido los minutos que hubiera deseado pues Diego Simeone tiene otros planes en su parado táctico, aunque poco a poco se ha ido ganando más su confianza y sabe que debe ser paciente para poder aprovechar su oportunidad cuando le llegue, tal como le sucedió con los Dragones y ​Pachuca.


Sumado a ello, el seleccionado nacional sufrió mucho previo a los éxitos que ha logrado, es por eso que una de sus virtudes más grandes es no darse por vencido ni tirar la toalla, así que acepta no haberse equivocado en elegir al club madrileño para seguir su carrera, al menos así lo reveló al Diario Marca de España.



“En el fútbol siempre hay momentos buenos y malos. No todo ha sido bueno. Cuando llegué a Oporto también me costó jugar, en los primeros seis meses jugaba muy poco y me tocó irme con el B. Yo me lo tomaba bien, con la mejor disposición del mundo. Sabía que si no tenía participación con el primer equipo, yendo con la filial no perdía ritmo, que en cualquier momento podía tener la oportunidad y la tenía que aprovechar”, exclamó El Zorro.


“Con 15 años salí de casa, me tuve que ir a la Ciudad de México para intentar esta aventura de querer ser jugador profesional. Tuve que pasar un periodo de aprendizaje, lo llamo así. Hoy me río de todo lo que pasé, pero en su momento eran cosas complicadas, aunque yo nunca le vi el sufrimiento o la dificultad que estaba pasando ante mí. Siempre lo enfrenté como un reto o como que tenía que sufrir un poco para poder merecer más adelante. Este aprendizaje me hace mucho más fácil pasar situaciones como la que pasé cuando llegué de no jugar y tener pocos minutos. Pensaba: ¿por qué voy a estar mal o enojado todo el tiempo si tengo que trabajar y estar preparado para cuando llegue la oportunidad? En su momento, por ejemplo, en aquella situación comía una vez por día y hoy, gracias a Dios, puedo comer y ofrecerle lo mejor a mi familia. Entonces no veo el por qué enojarme, aunque obviamente quiero jugar”, añadió.


Tan fuertes fueron las adversidades que HH pasó en el transcurso de cumplir su sueño, que en algún momento se planteó abandonar el fútbol para dedicarse a trabajar y poder sacar adelante a su familia, pero justo en ese momento llegó el resultado de todo su esfuerzo pues se quedó en el primer equipo de los Tuzos, donde comenzó a brillar con creces hasta el hecho de ser medallista olímpico y saltar a Europa.


“En algún momento el Pachuca me prestó a Segunda División, fui a jugar seis meses a Tampico Madero, pero no nos pagaban, no teníamos nada y yo ya vivía con la que hoy es mi esposa. Ella quedó embarazada y ahí en esa situación pensaba en dejar el fútbol y ponerme a trabajar porque tenía obligaciones y deberes y yo no sabía qué futuro iba a tener. Entonces sí lo pensé un poco y como mi padre trabajaba en Estados Unidos pensé en irme con él y en que todo iría bien. Pero al regresar a Pachuca para saber qué iba a pasar fue cuando ya me quedé a entrenar con la filial y prácticamente con el equipo”, compartió el mediocampista.


El dos veces mundialista indicó que por ahora su aspiración es ganarse la titularidad con los Colchoneros y después ir paso a paso, aparte habló del estilo táctico de Simeone y cómo ha asumido todo desde su llegada a Madrid.


“Es difícil tener pocos minutos y que sean de calidad. Como jugador no entiendes esa parte porque lo quieres jugar todo, pero uno tiene que ser profesional y no conformista, pero sí intentar ayudar desde cualquier parte que le toque. Si es dentro de la cancha, intentar dar lo mejor de mí; si es fuera, ayudar para que el equipo ande bien. Todos sabemos que el sistema es muy defensivo, muy rígido y de mucho sacrificio, de tareas defensivas muy claras. Eso es lo que complica a los jugadores. Por ejemplo, en el caso de ​(Antoine) Griezmann en la ​Real (Sociedad) tenía un estilo más para atacar que para defender y cuando le pones tareas defensivas y no sólo ofensivas se complica mucho. Ese es el mayor reto que tiene uno cuando llega aquí al adaptarse”, expresó el oriundo de Tijuana.


“Ahora estoy aquí y lo principal es intentar ganarse la titularidad, tener más minutos y lograr ser importante dentro del grupo. Después lo demás se irá dando poco a poco”, finalizó.


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