​La Real Federación Española de Fútbol, a través de su web y sus perfiles en redes sociales, ha anunciado la decisión oficial de su Comité de Competición que, tras reunirse en el día de ayer, ha dictaminado que el duelo entre el ​FC Barcelona y el Real Madrid se posponga. El Clásico debía disputarse el próximo 26 de octubre en el Camp Nou, pero, ante la situación actual en la Ciudad Condal, tanto la Federación como ​LaLiga y el Gobierno han coincidido a la hora de calificar el partido de alto riesgo.


Todas las partes implicadas habían puesto su grano de arena en este conflicto que tendrá que resolverse antes de las diez de la mañana del lunes 21 de octubre, la fecha límite para que ambos clubes lleguen a un acuerdo y decidan el día en que se enfrenten en el feudo blaugrana. En caso de que ​Real Madrid y FC Barcelona no terminen por acordar un día y una hora, "será el propio Comité de Competición el órgano encargado de determinar la fecha del encuentro", según señala el comunicado oficial.



Esta sentencia se explica desde el punto de vista puramente legal pues, como indica el reglamento de la competición española, no se permite alterar el orden de la disputa de los partidos establecidos en el calendario. Es decir, la opción de celebrar el partido de la primera vuelta en el Santiago Bernabéu y el de la segunda en el Camp Nou, como se llegó a sugerir, nunca se habría barajado como una posibilidad real.