​El Barcelona se pone en ventaja rápidamente en el campo del Manchester United. El equipo de Valverde solo necesitó 12 minutos para abrir el marcador con un balón al área que terminó siendo empujado por Luke Shaw en su propia portería.

En primera instancia el gol fue anulado por el juez de línea, pero subió al marcador a instancias del VAR.​​


El conjunto catalán tiene el dominio del balón y juega con la tranquilidad de haber conseguido ya el importante tanto de visitante.