Cinco grandes jugadores sudamericanos que hubieran llegado más lejos de no ser por las lesiones

1. Pablo Aimar

Exceptuando su primera etapa en River , a Aimar las lesiones lo persiguieron en todos los clubes por los que pasó. Pese a que la rompió en Valencia, por causa de distintas lesiones bajó su nivel y poco a poco se fue marcando su salida. Lo mismo pasó en Zaragoza y en Benfica. Ni hablar del club malayo, donde rescindió contrato por no poder jugar, y de River ya en el retiro. El tobillo, su punto débil. 

2. Ronaldo

Fue uno de los mejores delanteros de la historia, pero lo que podría haber sido de no haberse lesionado tanto durante su carrera no lo sabremos nunca.Ronaldo tuvo la mala fortuna de romperse dos veces el tendón rotuliano de su rodilla, además de sufrir innumerables dolencias musculares. 

3. Fernando Gago

A Gago las lesiones lo comenzaron a perseguir ya desde su época en Real Madrid. Una serie de desgarros y un esguince severo de rodilla le quitaron posibilidades de jugar en el equipo que dirigía Mourinho. Los problemas parecieron disminuir en Roma, pero los encontró nuevamente en Valencia. Y en su regreso al fútbol argentino, primero en Vélez y luego en Boca, sufrió lo peor: desgarros, roturas de tendón de Aquiles, rotura de ligamentos de la rodilla, etc. Demasiado para un crack que siempre dio todo por recuperarse, pero al cual el retiro parece estarle más cerca que nunca.

4. Gabriel Milito

En 2003, el Real Madrid ya había acordado su compra pero la operación se cayó porque Milito no pasó la revisión médica. Años después, los problemas en la rodilla lo persiguieron. Jugando en Barcelona, se rompió los ligamentos, y al tiempo tuvo que volver a ser operado ya que los dolores continuaban. Llegó a estar 569 días sin jugar un partido oficial.Su regreso a Independiente se dio en un flojo estado físico, lo que no le permitió alcanzar un buen nivel para ponerle un broche de oro a su carrera. 

5. Luciano Figueroa

Goleador nacido en Rosario Central, llegó a jugar en la Selección en la época de Pekerman, pero ya nada fue igual después de romperse los ligamentos en uno de sus primeros partidos con la camiseta de River. A esa lesión le seguirían otras que no lo dejaron nunca volver al nivel que mostró en sus inicios.