El Sudamericano Sub 20 que se está disputando en Chile como clasificatorio para el Mundial de Polonia es uno de los centros de atracción para los futboleros de pura cepa. Más allá de los objetivos deportivos, la competencia también les sirve a los clubes para observar jugadores.


Si bien el comienzo de Bolivia no fue el mejor (se encuentra en el fondo de la tabla del Grupo A con apenas un punto en dos partidos), hay un chico que juega en el ​fútbol argentino y que se destaca jugando en el lateral derecho.


Se trata de Joel Fernández, quien se desempeña en la Cuarta División de​ Boca Juniors tras superar una dura historia de vida y de superación.


Es que durante la crisis del 2001 su familia pasó por el peor momento: su padre terminó preso por un robo agravado, ​y tanto él como su madre y su hermana tocaron fondo en el aspecto económico.


"Fue muy difícil crecer sin una figura paterna, lo sufrí demasiado. Una vez mi padre intentó suicidarse en la cárcel y comíamos comida de la calle", comenzó en su relato el Pitbull.


"Todo lo que vivió mi madre fue difícil. Hubo situaciones en las que íbamos a la cárcel , y uno se acuerda… Pero todo lo que pasó fue por algo", continuó con dureza el nacido en 1999.


Si bien él nació en Argentina, se pudo nacionalizar boliviano gracias a su madre, algo que lo enorgullece: "Jugar en una selección es lo mejor que le puede pasar a un futbolista, y más si es el país de mi mamá", culminó.