​Wayne Rooney es un ídolo deportivo en el Manchester United, pero esto no quiere decir que no tenga que cumplir las reglas.


Y eso precisamente, las reglas, fue las que debió cumplir el ahora delantero del ​D.C. United de la ​MLS cuando ingresaba al estadio del Manchester United. Rooney fue a la cancha para apoyar a su ex compañero Ole Gunnar Solskjaer como nuevo técnico del equipo.


El inglés fue como un aficionado más y los guardias lo revisaron ampliamente en la entrada. No valió que haya jugado 13 temporadas en los Diablos Rojos ni que haya marcado 253 goles. Fue tratado como uno más. Y es que al final, la ley debe ser respetada por todos, sin importar absolutamente nada. 

A pesar del curioso momento que debió pasar en la puerta del estadio, Rooney pudo ser testigo de la segunda victoria de Solksjaer como entrenador del United, algo que de seguro lo debe haber llenado de alegría. Y es que con la salida de Mourinho, el Manchester United parece haber renacido de sus cenizas con un juego totalmente distinto. 


El día de la "requisa" a Rooney fue el 26 de diciembre, día en que el Manchester derrotaron 3 goles por 1 al Huddersfield Town.