​​Inter y Milan se enfrentaron ayer en Italia en una nueva edición del Derby della Madonnina. El partido fue chato y tenía destino de 0 a 0, pero en el tiempo adicionado apareció Mauro Icardi para darle una alegría a todos los fanáticos del Nerazzurri.


Si bien uno al observar el gol puede notar claramente la responsabilidad que tuvo el arquero Gianluigi Donnaruma, quien calculó mal y salió a destiempo dejando el arco libre,​ gracias a una cámara de TV que le hizo el seguimiento al delantero argentino también vemos que hay una notable virtud suya para lograr la conquista.


Las imágenes son claras: Icardi estaba siendo marcado de cerca por su coterráneo Mateo Mussachio, mientras observaba con atención la jugada que venía por derecha. Pero lo más importante lo hizo justo antes de que parta el centro: amagó a ir al primer palo y se fue rápido al segundo, y con ese movimiento logró dejar pagando al defensor y quedar en soledad para meter la cabeza y salir a festejar.


"Por un tema de velocidad ahora prefiero amagar con ir al primer palo pero esperar la pelota en el segundo. El defensor muchas veces se queda mirando el centro y pierde la espalda", dijo alguna vez Martín Palermo. Parece que el capitán y goleador del Inter le hizo caso, porque lo imitó a la perfección.