Cinco conclusiones que dejó Argentina ante Islandia

El análisis de lo que fue la presentación de la Selección y lo que debería cambiar si quiere seguir con chances en la Copa del Mundo.

1. La inclusión de Biglia

Si hubo un error grave en el planteo de Sampaoli fue la inclusión de Biglia frente a un rival que se refugia como Islandia. El equipo no necesitaba recuperación, Islandia nunca pretendió hacer uso de la posesión del balón. Lo que sí necesitaba eran volantes que pasaran al ataque, que rompieran líneas y probaran desde afuera, todas características que Biglia carece.

Con Mascherano alcanzaba para contener.

2. La actuación de Caballero

Dos argumentos tuvo en cuenta Sampaoli para poner a Caballero como titular: su buen juego con los pies y su "buena relación" con el resto de los compañeros.

Sobre la primera, al menos ante Islandia, quedaron dudas. No fue muy buscado, pero en las pocas ocasiones en las que tuvo la pelota en los pies no transmitió una sensación de ser especialista en ello. Y si bien la del gol era una jugada difícil, atajando tampoco demostró un gran nivel. El enorme semestre de Armani da para cuestionar la titularidad del ex-Boca.


Sobre el segundo argumento no vale la pena hacer análisis...

3. La dupla central, aprobada con dudas

Sampaoli se inclinó por Otamendi y Rojo para cubrir la zaga central y la actuación de ambos, si se la analiza por separado, fue correcta. El del Manchester City fue impecable en el juego aéreo y el del United generó el disparo que terminó en el gol de Agüero.

Hubo algunos inconvenientes en la coordinación, como en un jugada en la que ninguno sobró y Finnbogason casi lo aprovecha tras un pelotazo frontal.


4. Posesión pasiva

Era de prever que Islandia le cedería la iniciativa a la Argentina. Lo que debería haber ensayado Sampaoli es de qué forma romper ese cerrojo que propondría el rival, agrupado atrás con dos líneas de 4 bien cerradas.

La Selección abusó del pase lateral intrascendente por falta de recursos para romper líneas. El único que parecía tener la llave para romper ese esquema fue Messi, pero no alcanzó. Los intentos de Meza y Tagliafico para cerrarse y sorprender o no fueron vistos por los pasadores o fueron resueltos por la defensa rival.

5. Messidependencia absoluta

No está mal depender del mejor del mundo, es natural y hasta conveniente que así sea. Lo que sí está mal es que sea el único recurso con el que cuenta un equipo para llegar al arco rival y así fue frente a Islandia. Como un imán, los compañeros le entregaban el balón al 10 y en muchos casos se quedaban quietos, esperando que él resolviera.

El mejor Messi se ve cuando los suyos se mueven, le sacan marcas y le dan motivos a los rivales para creer que él no va a finalizar la jugada. Nada de eso ocurrió el sábado y es vital para que la Argentina crezca.


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