​A pesar de ser uno de los mejores delanteros del mundo, a​ Gonzalo Higuaín la mayoría de los argentinos no le perdonan los goles fallados en las tres finales que el combinado nacional disputó: en el Mundial 2014 ante Alemania y en las Copas América 2015 y 2016, donde el Pipa marró chances claras que podían haber significado títulos para la Selección.


Precisamente luego del partido definitorio perdido ante Chile en la Copa América de Estados Unidos, el ex River vivió uno de los peores momentos de su vida ya que se enteró de la grave enfermedad que tenía su madre.


"A mí no me gusta mucho hablar de mi vida privada ni de mi familia, pero claramente la pasé recontra mal. Es verdad que la gente no tiene idea y tampoco creo que a muchos le interese si tu vieja está bien o está mal, sólo le interesa a los que te conocen. Y sí, la pasé recontra mal, pero mi vieja salió adelante y obviamente es una fuerza aún mayor para mí", se sinceró el Pipita.


Además, el goleador de la Juventus reveló que casi deja el fútbol al conocer la noticia: "Estuve a punto de parar de jugar cuando me enteré, porque quería estar con ella. Creo que la vida de mi mamá iba más allá de todo y la puse en primer plano absoluto, no me interesaba nada. Y fue ella quien después me pidió que siguiera y sinceramente seguí por ella", confesó.


Afortunadamente, al día de hoy su madre se encuentra mucho mejor y seguramente lo apoyará a su hijo de cara al Mundial de Rusia 2018 que ya se avecina. Será la oportunidad de Higuaín de callar bocas y de hacer feliz a un país entero.