​El Real Madrid no ha empezado la temporada de la mejor manera. A 16 puntos del líder, ocupa la cuarta posición en la tabla y el juego que ofrece no parece convencer ni a veteranos, ni a noveles. Como muchos piensan, los blancos necesitan refuerzos urgentes para dar ánimo a la plantilla, un aire nuevo y revolucionario que empiece a marcar los goles que se les están dificultando a los delanteros del club.


Pero todo esto al parecer no significa nada para Zidane. El entrenador francés está empecinado en demostrar que puede obtener buenos resultados con la misma plantilla, y así de claro se mostró ayer en rueda de prensa.

Fue claro en cuanto a los fichajes: "No necesito a nadie y ya está. Si queréis que sea claro, no quiero a nadie para nada y ya está. Tenemos una plantilla, que es mi plantilla y unos jugadores que, pese a una temporada complicada, es la que yo defenderé. Pienso tenemos todo por delante mucho camino por hacer y será al final de temporada cuando se tenga que analizar los casos y si debe haber cambios".


Esas fueron las palabras del entrenador quien ya está cansado de las preguntas sobre ​los fichajes que traerá el presidente del club, descartó la llegada tanto de un portero como de un delantero.