Cinco finales inolvidables de Copa Libertadores

A horas del primer partido entre Gremio y Lanús, elegimos las cinco series finales más dramáticas de de la historia de la Copa Libertadores.

5. Liga de Quito - Fluminense (2008)

La Liga de Quito de Edgardo Bauza sorprendió al continente en la infartante definición de 2008. Tras el 4 a 2 a favor en la ida y la derrota por 3 a 1 en el Maracaná, todo se decidió en los penales. Allí el arquero José Cevallos se convirtió en héroe y Ecuador alcanzó su primera Copa en la historia.​ 

4. Atlético Nacional - Olimpia (1989)

Una de las definiciones por penales más dramáticas de la historia se vivió el 31 de mayo de 1989 tras el partido de vuelta entre Atlético Nacional y Olimpia por la final de la Copa Libertadores 1989. En la ida en Asunción había ganado el conjunto paraguayo por 2 a 0. En la revancha, los colombianos lograron el mismo resultado y llevaron la definición a los penales. Después de 9 remates por equipo, Atlético Nacional levantó su primera Copa en la historia. 

3. Estudiantes - Cruzeiro (2009)

Uno de los días más gloriosos en la historia de Estudiantes. El 0 a 0 en la ida jugada en La Plata obligaba al Pincha a conseguir un buen resultado en Belo Horizonte. Las cosas se complicaron cuando Henrique abrió el marcador a los 51 minutos. Sin embargo, con goles de Gastón Fernández y Mauro Boselli, el equipo de Alejandro Sabella silención al Mineirao y Estudiantes pudo levantar su cuarta Copa. 

2. Peñarol - River (1966)

El Manya y el Millonario disputaron la final de 1966. En el partido de ida jugado en el Estadio Centenario, los uruguayos se impusieron por 2 a 0 con goles de Abbadie y Joya. En la vuelta vuelta en el Monumental, ganó River por 3 a 2 (Onega x 2 y Sarnari; Rocha y Spencer para Peñarol).


El encuentro de desempate se jugó en Santiago de Chile. River ganaba por 2 a 0 con goles de Onega y Solari, pero en el segundo tiempo, después de que Amadeo Carrizo parara un tiro al arco con el pecho y despertara la furia de sus rivales, Peñarol llegó al empate y terminó ganándolo en el suplementario por 4 a 2. Allí nació el apodo de "gallinas" para los de River.

1. Peñarol - América de Cali (1987)

Difícilmente encontremos una final de Copa más increíble que la que disputaron Peñarol y América de Cali en 1987. El conjunto colombiano venía de caer en las finales de 1985 (Argentinos Juniors) y 1986 (River) y buscaba revancha. Tras ganar 2 a 0 en Cali y caer 2 a 1 en Montevideo, al equipo de Ochoa Uribe le alcanzaba con igualar en el partido desempate para poder gritar campeón. Parecía que lo tenía, pero en el minuto 120, a segundos del final, Diego Aguirre sepultó las esperanzas y le dio a Peñarol su 5º título continental.