Aunque Neymar haya venido dispuesto a poner patas arriba la Ligue 1 y sea la gran estrella del equipo, hay cosas que ni el dinero puede cambiar en el PSG.


Una jornada más, Neymar ha vuelto a ser protagonista en el encuentro entre el PSG y el Saint-Étienne. Esta vez el jugador brasileño se quedó sin marcar a pesar de que lo intentó por todos los medios. Quien se convirtió en este encuentro en goleador por partida doble fue precisamente Edinson Cavani, que le demostró a Neymar quien tiene los galones en este equipo.


Y es que al uruguayo le hicieron un penalti y él mismo se dispuso a lanzarlo. Sin embargo Neymar le pidió a su compañero la pelota para ser él quien lanzara la pena máxima, algo que está acostumbrado a hacer con su selección. También en el FC Barcelona era un habitual en el lanzamiento desde los 11 metros cuando Messi no estaba en el campo o si éste le cedía el balón, algo que ocurría muy a menudo.


Pero en el PSG las cosas son diferentes. Cavani hizo oídos sordos a la petición de su compañero y lanzó el balón desde el punto de penalti enviándolo al fondo de la red. De esta manera el PSG abría el marcador en un encuentro que terminaría 3-0.

Desde la salida de Ibrahimovic la pasada temporada, Cavani se convirtió en el referente en ataque del PSG y también cayó sobre él la responsabilidad de lanzar los penaltis. Esta temporada con Neymar en el equipo parece que tendrá competencia por ver quién ejecuta las penas máximas en el cuadro parisino.