El videoarbitraje estuvo presente por primera vez en la liga alemana y fue el encargado de señalar un penalti que significaría el 3-0 para al Bayern de Múnich en el partido inaugural. La contienda ante el Leverkusen finalizó por 3-1. De este modo, los bávaros celebraron su contienda oficial número 300 en el estadio estrenado en 2006.


Corría el minuto 52 del primer encuentro de la Bundesliga 2017-18 en el Allianz Arena entre el Bayern de Múnich y el Bayer 04 Leverkusen cuando Robert Lewandowski cayó en el área. Tobias Stieler, colegiado de la cita, no señaló nada en un principio estando cerca de la acción, pero le comunicaron por el pinganillo que los encargados del videoarbitraje habían visto una infracción de Charles Aránguiz al agarrar al ariete polaco dentro del rectángulo.



Fue entonces cuando el trencilla nacido en Obertshausen hizo la señal del VAR y pitó un penalti que para él había pasado desapercibido (0:54 del vídeo). Al ver la repetición se percibe como el chileno coge de la camiseta al delantero del conjunto bávaro, pero este exagera el contacto y se deja caer. El propio Lewandowski se encargó de transformar la pena máxima y establecer el 3-0, aunque el envite finalizaría con un 3-1 y muchas dudas en un Bayern que no fue contundente como en anteriores temporadas. De hecho, el marcador final resulta engañoso si se valoran las aportaciones ofensivas de ambos clubes, pero la defensa de los aspirineros dejó mucho que desear, situación que aprovecharon los locales. Los otros dos tantos los anotaron Niklas Süle y Corentin Tolisso, que debutaban en Bundesliga vistiendo una nueva camiseta. Además, la asistencia del primer tanto fue obra de Sebastian Rudy, también en su primer partido con el Bayern en competición doméstica. Por parte del Leverkusen, Admir Mehmedi se encargó de maquillar el resultado.