EN SU MEJOR MOMENTO. El Pity es uno de los jugadores más desequilibrantes del equipo de Gallardo.El puntapié inicial para que el volante haya pegado el salto de calidad en los últimos partidos fue una conversación grupal entre el plantel y Sandra Rossi, especialista en neurociencia que acompaña al equipo.

​Gonzalo Martínez está en Núñez desde enero de 2015. Marcelo Gallardo pidió al ex-Huracán y el club debió desembolsar exactamente 40 millones de pesos para quedarse con él. El mediocampista debió lidiar con esa carga y tuvo altibajos.

​Sin embargo, el Pity protagonizó algunos momentos decisivos para River. ¿Por ejemplo? La asistencia que le dio a Carlos Sánchez en la final de ida de la Recopa Sudamericana 2015 ante San Lorenzo o el penal que Leandro Marín, de Boca, le cometió en los octavos de final de la Libertadores del mismo año. Incluso, marcó un gol en la final de la Copa Suruga Bank ante Gamba Osaka.

​A pesar de esto, el hincha no se conformó porque consideraba que Martínez tenía mucho más para dar. Y sí, daba impotencia ver cómo el volante equivocaba algunas decisiones a la hora de jugar. Pero el cambio llegó. O al menos eso es lo que se vio en estos últimos cuatro partidos (Independiente Medellín, Lanús, Belgrano y Godoy Cruz).

El Pity cambió el chip. Está más confiado, lúcido. Se lo nota cuando agarra la pelota o cuando se anima a lanzar un remate de media distancia. Y él es consciente de que su nivel dio un gran salto. "Estoy en un buen momento y tengo que aprovecharlo", advirtió hace unos días luego del triunfo ante Belgrano.

Pity Martinez