​En el fútbol peruano se dio uno de los autogoles más increíbles de los últimos tiempos luego que el defensa Paulo Albarracín terminara enviando el balón a su propio arco de la manera más insólita posible y sin que ni sus compañeros ni los rivales salieran del asombro por este hecho.


Luego que el defensa recibiera una habilitación en la entrada del área, sin que un rival lo presione para tocar el balón, Albarracín terminó intentando jugar con su guardameta, pero dándole un pase a ciegas sin percatarse siquiera en donde se encontraba el portero y terminó apuntando hacia el arco propio.


Sin que pueda hacer nada, el guardameta solo atinó a ver cómo entraba el balón en el fondo de las redes de su propio arco mientras todos trataban de darle apoyo al defensa que no creía la forma en la que había dado una ventaja al equipo rival con este increíble autogol.