El fútbol, al igual que la vida, te da una segunda oportunidad para redimir tus errores cuando menos te lo esperas. Pero no siempre es fácil darse cuenta de ellos. Uno que sí lo ha hecho y ha cambiado radicalmente de un año para otro es el jugador de Las Palmas Kevin-Prince Boateng. El ghanés ha pasado de estar sin equipo a vivir su mejor momento deportivo en el club canario.


Ahora ha concedido una entrevista al diario Marca donde ha repasado toda su trayectoria y su actual etapa en el fútbol español. Boateng reconoció que cuando era más joven se desvió del buen camino, pero que ya ha madurado. "En la vida es importante admitir lo malo. Antes era de una forma, y gracias a los errores soy como soy. Era una persona muy impulsiva y quizás ahora soy más inteligente. Siendo joven no trabajaba mucho, porque jugaba sólo por mi talento. Ese no era el camino correcto. Ahora me arrepiento de no haber trabajado más antes. Pero era normal en esa época. Era el jefe de mi barrio, tenía fama y dinero", confesó.

El centrocampista además añadió que las malas compañías le llevaron por una vida llena de derroches. "De un día a otro tienes tanto dinero que puedes comprarlo todo. En dos años me gasté todo mi dinero en coches, relojes, botas, discotecas, restaurantes y amigos que en realidad no lo eran. Para un chico como yo, que ha crecido en un barrio pobre y sin dinero, era peligroso". Ahora sólo tengo dos amigos. El resto son amigos en un momento, pero cuando cambia la situación ya no. De mi barrio de la infancia no guardo un solo amigo", reveló.


No obstante, Boateng contó que tras la Copa del Mundo de Sudáfrica se paró a pensar y se replanteó su vida. "Después del Mundial de 2010, vi a jugadores de otro nivel y pensé que tenía que concentrarme sólo en el fútbol para llegar a ese nivel. Tenía la mente en otras cosas que no eran importantes. Ahí decidí cambiar mi mentalidad".

Por último, el jugador africano dio los motivos que le llevaron a firmar por Las Palmas. "¿Y por qué no?. En la vida no siempre importa el dinero. Para mí es importante estar aquí. Nunca había jugado en España y cuando me llamaron Luis Helguera y el presidente, no me lo pensé. Quiero levantarme cada día con sol. Aquí he encontrado la tranquilidad. Me recuerda mucho a Cerdeña, donde paso las vacaciones. La filosofía de la gente de aquí es 'si no se puede hoy, lo haremos mañana'. No hay estrés, y eso me gusta. Trabajo tranquilo porque no hay tantas cámaras y eso me permite centrarme en mi trabajo", finalizó.