​Leo Messi ha demostrado que es un crack dentro de los terrenos de juego. Pero sólo los que han tenido la suerte de coincidir con él saben que también lo es cuando la pelota no rueda en el campo. Su humildad y su compañerismo han sido constantes durante toda su carrera futbolística, pese a que algunos piensen lo contrario.


Un ejemplo de ello en forma de anécdota la ha contado el que fuera su primer entrenador, Carlos Marconi, que le tuvo en la escuela de fútbol de Newell’s Old Boys de Rosario. El técnico relató cómo le hizo llorar de alegría tras un gran gesto al acabar un partido.

messi

Messi estuvo desde los 6 hasta los 12 años en Newell's, momento en que fichó por el Barça. Marconi desveló que en aquella etapa motivó al pequeño Leo con un alfajor como premio cada vez que anotase un gol con el pie y dos cuando lo hiciese de cabeza.


"Anotaba 3 o 4 goles por partido, y a veces le daba por gambetear a todo el equipo rival, incluyendo al arquero, y ya sólo frente al arco, levantaba la pelota y anotaba con la cabeza para ganarse dos alfajores", comentó.


En uno de aquellos encuentros, Messi acabó marcando 6 tantos, por lo que su entrenador le dio 6 alfajores. Unos dulces que acabó repartiendo entre todos sus compañeros y al ser 7 en el equipo él se quedó sin premio protagonizando un gran gesto que Marconi nunca olvidará.


"Ese día lloré al ver el gesto de Leo. Que un niño de 7 años, loco por los alfajores, haga algo así por sus compañeros muestra la clase de persona en que se iba a convertir, siempre pensando en los demás", confesó.

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