​En la temporada 2007/08, un joven de tan sólo 18 años estaba despuntando con fuerza en el Barcelona. El equipo de Rijkaard se encontraba en cierta decadencia y el español era de los pocos que ilusionaban a la afición culé. Tal fue así que, en el mes de febrero anterior a la Eurocopa, Luis Aragonés decidió que debutara con la Selección.

​​Bojan tuvo la posibilidad de jugar ante Francia, pero entonces sucedió algo desagradable para el jugador. Tal y como reconoce en una entrevista a Marca, unos problemas de ansiedad no le permitieron progresar más:


“El día del partido, cuando llegamos al estadio y todo parecía que iba bien, salimos a ver el campo y, cuando entré en el vestuario, me senté y me subió el mareo cada vez más. A mi lado tenía a Iniesta. ‘Andrés, tío, que me estoy mareando, me estoy mareando’, le dije. Recuerdo, además, que estábamos en una esquina del vestuario y para llegar a la zona de camillas tenía que pasar por delante de todos. No me atrevía ni a levantarme. Vinieron los médicos, los fisios, Fernando Hierro y Luis Aragonés y les conté lo que me pasaba. Me dijeron que estuviera tranquilo y me contaron anécdotas de otros jugadores que pasaron por esto para quitar presión al asunto. Entre mis padres, el míster y la persona de la Federación, comentamos qué decir a la prensa. Mis padres no querían que se supiera, así que convenimos que había padecido una gastroenteritis”.

El actual delantero del Stoke añadió que esos problemas comenzaron con la presión que sintió al subir a la primera plantilla del Barça, y que a partir de enero también se producían en entrenamientos y partidos. La primera vez, en un encuentro frente al Osasuna. Pudo jugar por tomarse una pastilla de cafeína, pero tuvo que pasar la noche en el hospital. "A partir de ese momento comenzó todo y pasé a estar mareado todos los días. Desde ese día yo estaba las 24 horas del día mareado. No había un segundo del día en que no lo estuviera. A veces menos, pero debido a la medicación”, comenta Bojan.

Barcelona v Real Betis

Todo ello desencadenó en que finalmente no pudiera ir a la Eurocopa de Austria y Suiza, la cual terminaría ganando el combinado español. El futbolista reconoce que el seleccionador le llamó un día antes de dar la lista para comentarle que iba a contar con él. Éste sin embargo tuvo que rechazarlo y le explicó los motivos. Ello provocó gran cantidad de críticas por considerarse que había rechazado a España. Pese a decidir dar una entrevista en TV3 para dar otros motivos a su ausencia, recibió insultos en un partido en Murcia: "Fue el comienzo de una situación muy complicada.”