Increíble. Sí, es la única manera de resumir el desastroso partido de un Real Madrid que tuvo más valor para enfrentar al valencia, siendo que las posibilidades de sacar algo bueno de ese partido eran menores que las de seguir siendo los campeones de Europa, en donde a mi parecer, hoy tuvo más espíritu la misma afición del estadio y todo el mundo, que la de los mismos jugadores, exceptuando el inquebrantable amor de Iker Casillas a aquel equipo que tantas alegrías y tristezas le ha traído, con actos que son dignos de un capitán pero que no bastaron ni siquiera para empujar al resto de sus compañeros que por lo visto se olvidaron de que hace aproximadamente un año, ese mismo espíritu y esa misma energía los llevó a ser campeones aún cuando faltaban sólo poco menos de minuto y medio para acabar tan dramático partido. 


Se olvidaron de eso y más, se olvidaron de que en una temporada tienen que justificar porqué están en una de las mejores plantillas del mundo y no es sólo cuestión de dinero, no señores, es cuestión de entrega. Entrega que ha sido muy intermitente puesto que vimos ambos lados de la moneda (por lo menos el partido contra el atlético de Madrid contrastada con la actuación de hoy), no trato de ser desagradecido con el equipo, puesto que sus vidas en cierta manera son mucho más complicadas que las nuestras, pero me parece insensato que un jugador esté en Real Madrid, no entregue cuerpo y alma aún en contra del tiempo y de todo pronóstico como el partido de hoy.


Se les vio cansados, se les vio desorientados, Subestimaron a su rival con el poco juego que este mostraba y en el momento menos pensado, el descuido de todo un equipo es aprovechado para ser usado en su contra.


Triste actuación de un equipo que después de eso, se limitó a perder el control y enviar cualquier centro con la finalidad de pescar algo, pobre actuación que no encaja con jugadores de su categoría, porque poco a poco el tiempo fue cediendo y el Madrid empezó a caer, sobre todo sus jugadores empezaron a bajar los brazos, Deja mucho que decir la actuación de la mayoría de jugadores merengues, puesto que se les vio el desinterés de perder un partido de este calibre y sobre todo da a entender que la afición y el equipo no están pasando por un buen momento.


Los blancos se van con las manos vacías esta temporada, pero alguna vez dijeron "perder es ganar" así que, lo único que se puede ganar ahora es la reflexión profunda del equipo que dejó de ser el mismo de la temporada pasada y si es necesario una re-estructuración entera del equipo.