Los 10 futbolistas que vivieron de cerca el drama del secuestro

El mundo del fútbol no es ajeno a las tragedias y en más de una ocasión se han producido secuestros que han vivido en primera persona algunas de las estrellas del momento de este deporte. 

Lo más común en estos desgraciados sucesos no es el secuestro del propio jugador, sino el de alguno de sus familiares para que sea el futbolista el que pague el rescate. A continuación, hacemos un repaso a algunos de los casos más sonados de las últimas décadas:

9. Kaja Kaladze (su hermano)

Todos los casos son dramáticos, pero este desgraciadamente terminó de manera trágica. El hermano del milanista georgiano Kaja Kaladze fue secuestrado en mayo del año 2001 por unos sujetos vestidos de policía que se lo llevaron en un automóvil. Los secuestradores se pusieron en contacto con la familia en cuatro ocasiones para exigir un rescate. Primero, pidieron 480.000 euros, después rebajaron esa cifra hasta los 240.000 euros, pero nunca se llegó a ningún acuerdo.

Cinco años después, el cuerpo de Leván fue hallado sin vida. El crimen se esclareció y cuatro personas fueron detenidas en Francia, Suiza y Rusia acusadas del secuestro y asesinato del menor de los Kaladze. El cuerpo pudo ser identificado gracias a los análisis que realizó el FBI estadounidense.

8. Leonardo Astrada (su padre)

Fue uno de los casos más impactantes que se han producido en Argentina. El padre del exfutbolista argentino Leonardo Astrada estuvo retenido en contra de su voluntad durante 27 días. Fue secuestrado el 26 de junio de 2003 mientras conducía su coche por una calle cercana a su domicilio, cuando dos hombres le interceptaron y se lo llevaron.

La policía detuvo a los dos presuntos captores después de que estos dejaran a Rubén Astrada en casa de su cuñada. La familia nunca llegó a pagar los 639.000 euros que pidieron por su rescate.

Leonardo Astrada estuvo en todo momento al frente de las negociaciones. El ex del River es toda una leyenda en Argentina, donde tiene el honor de ser el jugador que más títulos ganó en la historia del fútbol de ese país.

7. Jorge Campos (su padre)

El mítico portero del 'Tri' tuvo que pagar 35.000 euros por volver a ver su padre, secuestrado por un grupo de delincuentes que mantuvieron cautivo a su progenitor desde el 17 de febrero de 1999 al 23 de febrero de ese mismo año. 

No obstante, la prensa mexicana cifró el rescate en 160.000 euros. Diez días después de la liberación, la Procuraduría General de Justicia hizo público el montante que le hemos ofrecido al principio de esta reseña. Hubo cuatro detenidos que confesaron pertenecer a una banda mayor compuesta por 16 hombres. Según las investigaciones policiales, llegaron a pedir en un primer momento un millón y medio de euros.

6. Diego y Gabriel Milito (su padre)

Los secuestradores de Jorge Salvador Milito debieron de pensar que si de los familiares de un futbolista se puede sacar dinero, más se podrá obtener de los familiares que tengan a dos futbolistas de primer nivel en la familia. Jorge es el padre de Diego y Gaby Milito. Por aquella época, en 2002, los dos eran jugadores del Racing e Independiente, respectivamente.

El cautiverio de su padre 'solo' duró dos días. El secuestro se produjo en la esquina de su casa. En un primer momento, los captores llegaron a pedir 160.000 euros, aunque finalmente llegaron a un acuerdo por su liberación a cambio de 9.400 euros.

5. Román Riquelme (su hermano)

No nos vamos de Argentina porque otro gran jugador como Juan Román Riquelme vivió de cerca la angustia de un secuestro en su familia. "Si querés volver a ver a tu hermano con vida, juntá toda la plata y salí. Ahora", le dijó uno de los secuestradores a Riquelme. 

Ocurrió el 2 de abril de 2002, su hermano menor Cristian, de 18 años y jugador del Platense, fue secuestrado en la puerta de su casa mientras estaba con un amigo. A pocas cuadras de allí, se encontraba la comisaría de Don Torcuato y muy cerca el pub Los Pinos que el mediapunta argentino le había 'montado' a su padre.

Finalmente, fue liberado tras permanecer 29 horas secuestrado y pagar un rescate, que pagó Juan Román Riquelme, de 127.000 euros. Fue también él la persona que atendió la primera de las ocho llamadas que hicieron los captaros que en un primer momento pidieron 400.000 euros, según contó en su día el diario 'La Nación'.

4. Romario (su padre)

Corría el año 1994, Romário estaba a pocas de jugar un clásico decisivo contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu (se estaban jugando la Liga con el Deportivo de la Coruña) cuando recibió la noticia de que su padre, Edevair da Souza, había sido secuestrado. El delantero brasileño jugó ese partido en medio de una total confusión.

Un día después, fue liberado sano y salvo gracias a la intervención de la Policía Militar. Romário se enteró de la noticia en casa de Stoichkov y rápidamente voló hacia Río para celebrar la buena nueva. Prometió regresar a tiempo para "marcar un gol contra el Sevilla y llegar así a los 30 que prometió". Dicho y hecho. Romário regresó, marcó y el Barça se proclamó campeón de Liga por cuarta vez consecutiva.

3. Carlos Tévez (su padre)

Es el caso más reciente que hemos tenido en el mundo del fútbol. El padre de Carlos Tévez fue secuestrado durante más de ocho horas el 29 de julio de este mismo año. La noticia movilizó a todo un país y a todas las máximas autoridades de seguridad.

La familia tuvo que pagar un rescate de 58.000 euros, según informó la prensa argentina. Segundo Tévez, padre del delantero de la Juve, apareció en las afueras de Buenos Aires sin ningún daño. Fue secuestrado durante la mañana de ese martes mientras conducía su coche. La familia recibió dos llamadas de los secuestradores.

2. Quini

Fue el caso más sonado vivido en nuestro país. El delantero asturiano del FC Barcelona fue secuestrado por un grupo organizado de delincuentes el 1 de marzo de 1981, después de haber disputado un partido contra el Hércules de Alicante que terminó con 6-0 a favor de los culés, dos de los goles obra de Quini. El momento justo del secuestro se produjo cuando dos hombres le encañonaron con un pistola y se lo llevaron en un coche.

La noticia conmocionó al país entero por inesperada y alarmante. El Barça sopesó la idea de no jugar hasta que su compañero no estuviera de vuelta. Quini permaneció en cautiverio 25 días. Los secuestradores pidieron 100 millones de pesetas que tenían que ser ingresados en una cuenta suiza. El banco suizo facilitó el nombre del titular de la cuenta a la policía. Se trataba de Víctor Manuel Díaz Esteban, un electricista de 26 años que una vez detenido confesó el lugar donde estaba el futbolista: un zulo en un taller mecánico de Zaragoza. Fue liberado el día en que la Selección española le ganó a Inglaterra en un amistoso que disputaron en Wembley.

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1. Alfredo Di Stéfano

Imaginen que Cristiano Ronaldo se encuentra de gira con el Real Madrid en Estados Unidos y un grupo de terroristas le secuestra durante unos días. Pues algo parecido ocurrió con Di Stéfano el 24 de agosto de 1963 cuando aún era jugador del Real Madrid.

Ese verano, el R. Madrid acudió a Caracas para disputar un torneo llamado Series Mundiales de Caracas con el Oporto y el Sao Paulo. Después del segundo partido contra el equipo portugués, en el Hotel Potomac, a las seis de la mañana del día siguiente, Di Stéfano recibe una llamada del conserje del hotel indicándole que tenía la visita de unos policías que le estaban esperando. El delantero se cree que es una broma y sigue durmiendo. 

Minutos después llaman a su puerta y aparecen tres policías que le piden que les acompañe a comisaría para una inspección rutinaria. Resultó ser un secuestro. Estuvo tres días secuestrado, sin saber dónde se encontraba y viajando de un piso franco a otro para despistar a la policía. 

Le dijeron que no le harían ningún daño que solo querían publicidad para su movimiento, una plataforma que luchaba en contra del presidente de turno de Venezuela. Finalmente, le liberaron en un piso que se encontraba cerca de la embajada Española de Caracas. Al día siguiente, Santiago Bernabéu le obliga a jugar el segundo partido contra Sao Paulo.

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