El 2020 está llegando a su fin. Por muchos motivos es un año que todos queremos olvidar, pero el fútbol argentino estuvo a la altura pese a todos los problemas. Los equipos volvieron a brillar en los torneos internacionales y superaron todas las expectativas generadas.


A nuestro fútbol se lo critica mucho. La desorganización, la falta de planificación, los campeonatos que no se terminan de entender y las decisiones dirigenciales que tanto afectan al desarrollo de las competiciones.


Todo esto es cierto, pero nada quita el espíritu competitivo que tienen los equipos argentinos y cómo se agrandan cada vez que deben jugar en el exterior. Este año no se esperaba mucho de ellos en la Libertadores y en la Sudamericana, pero los resultados fueron increíbles.


River y Boca están clasificados a las semifinales de la Libertadores, mientras que Vélez, Lanús y Defensa y Justicia se encuentran entre los mejores cuatro de la Sudamericana. Algo realmente impresionante y que solamente se puede explicar si se entiende la jerarquía que hay en nuestro país.


Fue uno de los años más exitosos en el plano internacional y sorprendió cómo los equipos argentinos se hicieron gigantes en Brasil. Racing, por ejemplo, se encargó de eliminar al campeón Flamengo en el Maracaná. Defensa y Justicia fue otro de los que sorprendió al continente.


Es buen momento para estar orgulloso del fútbol argentino. De los equipos, de los jugadores y de cómo nos volvieron a representar. Que los dirigentes acompañen, que los protagonistas seguirán estando a la altura en el campo de juego. Por un 2021 con argentinos campeones y con equipos listos para seguir haciendo historia.