​El conjunto blanco oficializó ya hace mucho tiempo el fichaje de Reinier Jesús, pero el brasileño no se ha podido vestir de corto en el Santiago Bernabéu hasta el día de hoy. El joven talento que el Real Madrid suma a su constelación de estrellas ya estuvo en el estadio durante el duelo frente al Celta de Vigo el pasado domingo, pero hoy ha vivido el que para todos los nuevos futbolistas merengues es uno de los días más especiales de su carrera.


Después de firmar su primer contrato y posar junto a Florentino Pérez y a su familia delante de la vitrina con las trece Champions League del club, Reinier, arropado por el presidente blanco, apareció en el palco de honor del Santiago Bernabéu. Allí le esperaban ya todos los asistentes al acto, entre los que estaban el director de relaciones institucionales Emilio Butragueño y algunos embajadores madridistas como Solari o Arbeloa, además de su futuro entrenador en el Castilla, Raúl González Blanco.



Visiblemente emocionado, dejando escapar alguna lágrima al igual que sus padres, disfrutó del vídeo introductorio con algunas de sus mejores jugadas, que terminó con la celebración con Flamengo por las calles de Rio de Janeiro y un 'Bienvenido'. En ese momento tomó la palabra Florentino Pérez, que primero se refirió a los familiares y demás asistentes para darles la bienvenida al evento, para terminar su discurso reclamando la presencia de Reinier.


"Hoy damos la bienvenida como nuevo jugador del Real Madrid a Reinier", comenzó el presidente para dar entrada al brasileño, que junto a su padre no podía contener la emoción al escuchar tan ansiada frase. "Hoy es un día muy feliz para mi, cumplo un sueño de infancia, quiero ser parte de la historia de este club", afirmó Reinier en las primeras palabras de un discurso breve que terminó con un "Hala Madrid".

Reinier Jesus


Salió entonces Florentino para volver a inmortalizar el momento con la camiseta del conjunto blanco, ya con el nombre de Reinier, aunque aún sin número, junto al futbolista primero, su familia después y varios representantes del club finalmente. Terminado el acto más formal, llegó el momento de saltar al césped del Santiago Bernabéu, donde esperaban ya varios aficionados merengues al que será su nuevo ídolo.


"Historia que tu hiciste, historia por hacer", comenzaba a sonar en la megafonía del estadio cuando Reinier subió las escaleras del tunel de vestuarios por primera vez perfectamente ataviado con el equipaje madridista. Echó un vistazo al estadio, prácticamente vacío y se encaminó hacia una de las esquinas, donde algunos aficionados aclamaban su nombre mientras recibían unos balones de regalo.


Reinier se hizo unas fotos con varios móviles y ante la afición la esperada foto besando el escudo del Real Madrid, seguido muy de cerca por su padre, un gran jugador de fútbol sala con pasado en España que demostró toda su calidad dando unos toques antes de que su hijo saltase al campo. Y de nuevo unas fotografías en el centro del campo antes de despedirse entre aplausos, y devolviendo los agradecimientos a la afición.