​Cuenta la historia que Zeus, deseoso de vengarse de Prometeo por haber robado el fuego y haberselo entregado a los humanos, presentó a Epimeteo, hermano de Prometeo, a una mujer llamada Pandora, quien este se casó. La mujer, como regalo de bodas, recibió una tinaja ovalada con la única instrucción de no abrirla en ningún momento, pero la curiosidad le llevó a hacerlo y dejó escapar así todos los males del mundo.


Lionel Messi,Quique Setien


En el ​FC Barcelona ni tienen ninguna tinaja, ni ninguna caja, ni nada por el estilo, pero si un trascendental encuentro ante el ​Athletic Club en el que caer derrotados, además de dejarles fuera de la Copa del Rey, seguramente desataría también todos los males en el club. San Mamés es la última prueba de fuego que los dioses del fútbol ponen al conjunto blaugrana, cada vez más dividido, cada vez más avocado al fracaso, y de no superarla más de uno debería atenerse alas consecuencias, como tuvo que hacer Pandora.


Primero fue Roma, después Liverpool y por último Yeda, los tres exámenes que suspendió Ernesto Valverde y que le costaron el puesto. Ahora Quique Setién, cuestionado en cada uno de sus encuentros por la decisión de imponer su estilo contra viento y marea, se enfrenta a un nuevo obstaculo que viste de rojiblanco, como el que terminó con su predecesor, y no son Medusa, ni la Hidra de Lerna, son hambrientos leones que juegan en casa.


Lionel Messi


Y con el equipo blaugrana prácticamente en ruinas de la mano de una directiva tan desacertada como criticada, como es lógico, en los últimos meses, y muchos de los héroes caídos en combate, tan solo una nueva hazaña de ​Hércules, cansado ya de ser siempre el que tire del carro, puede evitar esta tragedia griega. Porque cuenta también la historia que cuando Pandora consiguió cerrar la tinaja tan solo quedó dentro Elpis, el espíritu de la esperanza, el único bien que había en ella, por eso la esperanza es lo último que se pierde.